Y no sabes cuánto bien puede haber en las frases de metal.
Si te necesito huiré,
sé bien dónde esconderme
si me siento frío contaré
los años ya sin verte
y una luz, que se apagará,
hará un de un ser inerte
un robot,
un amante de cristal.
Vísteme como a esa llama
cartones de colores
sobre lanas apagadas
de plástico o vinilo
con un jersey de hilo,
que se corta con el filo
de mentiras maniatadas.
¿Querrá decir eso algo?
Harto de intentar entender
perdido entre tanta metáfora
al final, me encontré
absurda catáfora
anticipando café.
No entendiendo nada, me dirigí
a la cámara de mi alguacil
y le supliqué, ya ni pedí
alguna forma de escapar de ahí,
y me dijo, con un tono sufí:
"Habrás de renunciar a todo,
y quizás incluso a ti
¿Vas con una libertad así?"
Acepté y pagué el precio
sigo sin entender
pero ahora, al menos,
algo más puedo ver,
y algunos tímidos sueños,
cosas por hacer,
surgen entre los restos
de este gnomo de jardín.
Una lástima que ya, esa llama,
no la puedas vestir,
es un poco de plástico
condenado a morir.
Agua y viento,
luces de cemento
Ese es mi alimento.
Vivo en una caja de metal
¿Quién diría lo que siento?
que tengo un enorme adelfal
serán así como un ciento
todas metidas ahí, al final
dentro de mi pensamiento.
Recoge las hojas del hortal,
recógelas con el aviento,
y deja que del sentir
se ocupen tus sentimientos.
No es una ofrenda floral,
ni malo, ni burdo intento,
sólo intenta revivir
los colores del movimiento
al recibirse mortal
a pesar de ser eterno.
Voy a intentar repetir
qué es eso del atraimiento
por guardarlo en un cristal
que no se vuelva atramento,
que extraiga de él su elixir
y deje fluir su elemento.
Por simplificar, siendo basal,
diré que soy como un cuento
muy sencillo y sin pulir
así como un leve sarmiento.
Ahora que me conoces, normal,
sin todo el falso tegumento,
déjame que sin ser frugal
te explique lo que siento
que siento a mi alma ser coral
y estoy caminando por el viento.
Así, sencillo y ceniciento,
soy, y sin un movimiento
me voy con tu leve aliento.

-
el tiempo,
un susurro,
oscurece;
vamos, ilumina.
.
.
No quiero encontrame
a mí mismo
olvidándote, olvidándome
y me insisto
es importante que ame,
y si es bonito
agradable, quién sabe
lo repito.
Sueños que se desvanecen como nubes
en el cielo azul del verano
cestas de recuerdos que han sido importantes
se van con el río abajo,
todas esas preciosas cosas imposibles
y sonrío despejado.
Ya no voy a ser
aquél
sólo alguno
que no puede ser,
un paisaje
con un sol,
una carta
que nunca llegó.
Y si escuchas esto,
no temas
sigo aquí
sonriendo,
sencillo, sin nada
un pequeño ser entero
que escucha la mirada.
Quiero mirar a la cara al cielo
y gritar ¡Estoy vivo!
Romper el nudo que me ata,
ataviarme de blanco impoluto,
Saltar hacia el inmenso azul
y no caer.
No olvides que
recoger pétalos del suelo
no es tarea de cualquiera,
invade al alma el cielo
y recoge en un cartón
lo que quedase de hielo
para que, sin sentir la razón,
se levante tu consuelo,
euforia en el corazón
y entonces gritar: ¡Vuelo!
Viajar por el mundo del sueño
dominar los azares del tiempo,
hacer de mí lo que siento,
y hacerme de mí mi dueño.
Esta ahí todo esto. Está. Es.
No tiene sentido, huidas,
graves nuevas despedidas.
Digo que, caramelo duro,
tiene fortuna y huesos oscuros.
Lo siento en mis huesos
negros por falta de besos,
que piensan por sí solos
y se van, y me dejan aquí
completamente deshecho.
Me pregunto a donde irán
esta noche solos a parar,
Yo también querría huir
huesos míos, oídme,
quiero acompañaros,
sufrir lo que sufráis
vivir lo que viváis
sentir lo que sintáis,
pero no viajar más vagando
no ser más un fantasma a la deriva.
Es duro de encajar,
es difícil de entender,
es imposible de conseguir,
pero quiero vivir
y en parte, me viene dado.
Cuéntamelo con pelos y señales,
las señales que me dejaste tú.
Tell me about it blow by blow,
you made me this wounds.

Cubos de basura.
dolor en los oídos
lluvia, viento,
oscuridad prematura.
Necesito volar
alto, lejos,
a algún lugar
donde sea
fácil olvidar.
Y sé que no tengo derecho,
que debería estar bien
que debería estar tranquilo,
pero mi alma grita auxilio,
¿alguien lo escuchará?
Estoy aquí
podrá alguien salvarme,
alguna persona ayudar?
No obstante, el sonido es constante, cada vez más penetrante.
Risa, alguien se ríe. ¿Se reirá de mí? No, no es eso. ¿Qué será?
Música, cascabeles, palmas, gente. Se acerca cada vez más. ¡Me están empezando a animar!
Soy tan estúpido. Primero me vacío sin motivos. Luego me lleno de un absurdo. Sin embargo...
Gracias a la luna por no dejarse ver, a a las nubes por taparla, a las flores por marchitar.
Veo que se puede hacer algo. Y siempre se puede sonreír. Qué gracia, al final es fácil ser feliz.
Soñar cuando el alba prieta anuncia
el resplandor del mediodía
canciones dulces, sonata limpia
candores de melodía.
La noche no tiene prisa
quiere quedarse contigo
ya que ha escuchado tu risa
no quiere ya otro sonido.
No me digas lo que quieres, lo que crees, o lo que debes,
dime sólo lo que sientes, por qué ríes, por qué mientes.
Creo que es injusto, no me parece del todo bien,
pero soy idiota, y haría lo que fuese, para que no te hagas daño
aunque, en realidad, sólo consigo confundirte más y más
creo que e el fondo, la culpa la tengo yo.
serán las anécdotas que tenemos
serán tus ojos, o quizás tus manos,
¿qué será de mí, después de todo?
dame un par de segundos
necesito respirar
tomaré aire
y me lanzare al vacío
allí, al fondo del todo
me han dicho que estas tú
por favor, por favor
cógeme antes de que llegue al suelo.


