Seguro que todos recordais los dibujos animados de warner bros, en los que un hambriento coyote hacía toda clase de inventos para conseguir comerse al correcaminos pero que siempre todo le salía mal.
Pues bien, ¿nunca os habeis sentido como el coyote? ¿esa sensación de impotencia que te deja intentar continuamente una cosa y continuamente caer?
sin embargo, poca gente acaba como el correcaminos, disfrutando de todo y sin ningún problema.
Es obio que cuando preguntamos a la pregunta ¿quién es el bueno y quien el malo? todos responden que el malo es el coyote y el bueno el correcaminos.
Ahora pensadlo un poco.
¿No os dais cuenta de que el bueno devería ser el desvalido y hambriento coyote, que, pone todo su empeo en sobrvivir y a duras penas lo consigue?
Por eso yo ahora os hago una pregunta.
¿realmente, en vuestra vida, los que pensais que son los buenos son los buenos o, por el contrario, es solo una chapa con la que automáticamente les catalogáis?
Replantead vuestro punto de vista, puede que aquello que odiamos sea lo que más nos ayude.
shadowbell
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Bueno Iñigo, sinceramente es la mejor entrada que he leido en mucho tiempo, incluso la mejor que recuerde, pero bueno, el caso es que llevas razón y yo alguna vez tambien me habia planteado eso de los buenos y los malos y las diferentes etiquetas que se les pone a la gente y esas cosas, y tengo una pregunta que no creo que haya alguna respuesta, pero es ¿ Por qué los creadores de dibujos hacen eso? no lo entiendo, pero bueno, el caso es que hay que empatizarse con el pobre coyote y envidiar al correcaminos, jeje, pero bueno... asi es la vida...
Atentamente, Yo.
PD: tienes un cóctel muy bonito
Veamos tengo dos opciones...ponerme seria o bromear.
Haré las dos cosas, bah!!
A mi es que el pobre coyote me dió siempre una pena..jajjaa...pobre.Todo le salia mal. Recuerdas que todos esos explosivos eran de la marca AGNE..jiji.Y el correcaminos un malvado sin escrúpulos. PERO lo bueno de los dibujos animados es que por mucho que le hicieran los explosivos marca A.G.N.E, por supuesto...al final estaba vivito y recompuesto y hasta me daba alegria.
Ahora viene la parte seria, preparate.
No creo en la bondad humana. No creo en el hombre. Tanto es así que lo que me asombra y me deja sin palabras no es la crueldad del hombre pues viene implicita en el. Lo que aún me deja sorprendida es cuando veo un acto noble y lleno de amor.
Un besote