La Coctelera

El final de tu boca

Es de día.
Bajo el sol
la leve brisa
de verano apresurado
acoge el calor
de momentos acabados,
y  en el final de tu boca
una palabra,
mitad espina,
mitad rosa.

Acoge en su amargo llanto
la Luna al callado afecto
y lo guarda en sus adentros
para cubrirlo de paños

¿Que será la Luna,
sin amor, vestida de blanco?
Será que el dolor lo cura
y el llanto es menos amargo.

Pero hay sol
y hay nubes
mas no hay calor
en su canto,
sólo hueco,
desencanto
y el valor
que le ha faltado.
Abrázalo, muy despacio,
pues tu boca
ya ha hablado.

Tan sólo, sólo recuerda
el final de tu boca
deshojado, palpitante,
susurrando 
un leve canto,
mitad risa,
y mitad llanto.

1 comentario

  • Me sorprendes, cada día lo haces aún más.
    Olvida lo que te dije sobre los haikus, olvidalo.
    Ni tu, ni yo, nacimos para ceñirnos con nada, ni siquiera con una métrica.
    Así que seamos a lo ancho y a lo largo.

    Mostrar esa boca, la que tu ves, la que me haces ver a mi, me conmueve.
    Me conmueve todo tu.

    Te abrazo sin intermediarios, con uno de esos directos, que apretujan y se sienten.
    Tengo ese poder ¿sabes?
    Así que si notas cierto calor y opresión en tus brazos, esa soy yo.

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