Quiero mirar a la cara al cielo
y gritar ¡Estoy vivo!
Romper el nudo que me ata,
ataviarme de blanco impoluto,
Saltar hacia el inmenso azul
y no caer.
No olvides que
recoger pétalos del suelo
no es tarea de cualquiera,
invade al alma el cielo
y recoge en un cartón
lo que quedase de hielo
para que, sin sentir la razón,
se levante tu consuelo,
euforia en el corazón
y entonces gritar: ¡Vuelo!
Viajar por el mundo del sueño
dominar los azares del tiempo,
hacer de mí lo que siento,
y hacerme de mí mi dueño.



Creo que, después de decenas de poemas que he leido tuyos, este es el primero que comprendo realmente. Quizá porque siempre me he sentido identificada con ese pensamiento... Además, me encanta el tipo de rima de la segunda estrofa =))
Lo dicho: precioso.