Quiero mirar a la cara al cielo
y gritar ¡Estoy vivo!
Romper el nudo que me ata,
ataviarme de blanco impoluto,
Saltar hacia el inmenso azul
y no caer.

No olvides que
recoger pétalos del suelo
no es tarea de cualquiera,
invade al alma el cielo
y recoge en un cartón
lo que quedase de hielo
para que, sin sentir la razón,
se levante tu consuelo,
euforia en el corazón
y  entonces gritar: ¡Vuelo!

Viajar por el mundo del sueño
dominar los azares del tiempo,
hacer de mí lo que siento,
y hacerme de mí mi dueño.